Adviento (4o.dom) Ciclo C (Id=31)

Antífona de Entrada

Destilen, cielos, el rocío; nubes, lluevan al justo; que la tierra se abra y haga germinar al salvador.
Roráte, cæli, désuper, et nubes pluant iustum; aperiátur terra et gérminet Salvatórem.

[Misa]

No se dice "Gloria".

Oración Colecta

Oremos:
Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que hemos conocido por el anuncio del ángel la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos por su pasión y su cruz a la gloria de la resurrección.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]


Primera Lectura

De ti saldrá el jefe de Israel

Lectura del profeta Miqueas
5, 1-4a

Esto dice el Señor:
"En cuanto a ti, Belén de Efrata, que no destacas entre las aldeas de Judá, sacaré de ti al que ha de ser soberano de Israel: sus orígenes se remontan a los tiempos antiguos, a los días pasados.
Por eso el Señor abandonará a los suyos hasta el tiempo en que dé a luz la que ha de dar a luz. Entonces los que aún queden volverán a reunirse con sus hermanos israelitas. El se mantendrá firme y pastoreará con la fuerza del Señor, y con la majestad del nombre del Señor su Dios. Ellos vivirán seguros, porque extenderá su poder hasta los extremos de la tierra. El mismo será la paz".
Palabra del Señor.

Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 79, 2-ac y 3b.15-16.18-19

Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.
Deus, convérte nos, illústra fáciem tuam, et salvi érimus.

Pastor de Israel, escucha, tú que te sientas sobre los querubines, resplandece. Despierta tu poder y ven a salvarnos.
Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.
Deus, convérte nos, illústra fáciem tuam, et salvi érimus.

Dios todopoderoso, atiéndenos, mira desde el cielo, fíjate, ven a visitar tu viña, la planta que sembraste, el retoño que hiciste vigoroso.
Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.
Deus, convérte nos, illústra fáciem tuam, et salvi érimus.

Que tu mano proteja al elegido, al hombre que tú fortaleciste. Ya nunca nos apartaremos de ti; devuélvenos la vida para que invoquemos tu nombre.
Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.
Deus, convérte nos, illústra fáciem tuam, et salvi érimus.

Segunda Lectura

Aquí estoy, Dios mío, para hacer tu voluntad

Lectura de la Carta a los Hebreos
10, 5-10

Hermanos: Cuando Cristo entró en este mundo, dijo: "No has querido sacrificio ni ofrenda, pero me has formado un cuerpo; no has aceptado holocaustos ni sacrificios por el pecado. Entonces yo dije: Aquí vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad. Así está escrito de mí en un capítulo del libro".
En primer lugar dice: No has querido ni aceptado los sacrificios, ofrendas, holocaustos ni víctimas por el pecado, que se ofrecen según la ley. Después añade: Aquí vengo para hacer tu voluntad. De este modo anula la primera disposición y establece la segunda.
Por
haber cumplido la voluntad de Dios, y gracias a la ofrenda que Jesucristo ha hecho de su cuerpo una vez para siempre, nosotros hemos quedado consagrados a Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Yo soy la esclava el Señor; que se cumpla en mí lo que me has dicho.
Ecce ancílla Dómini: fiat mihi secúndum verbum tuum.

Aleluya.

Evangelio

¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme?

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
1, 39-45

Gloria a ti, Señor.

Por aquellos días, María se puso en camino y fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá. Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y cuando Isabel oyó el saludo de María, el niño saltó en su seno. Entonces Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó a grandes voces:
"¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! Pero ¿cómo es posible que la madre de mi Señor venga a visitarme? Porque en cuanto oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. ¡Dichosa tú que has creído! Porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Se dice "Credo".

Oración de los Fieles

Celebrante:
Pidamos, hermanos y hermanas, el auxilio del Señor, para que, apiadado del pobre y del oprimido, venga a salvar al mundo de sus males:
(Respondemos a cada petición: Escúchanos, Señor).

Para que todos los fieles se dispongan a recibir a Cristo como lo recibió María, y como ella conserven sus palabras en el corazón, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.

Para que aquellos hermanos nuestros que han abandonado las prácticas cristianas, pero acudirán al templo en las próximas fiestas de Navidad, descubran la buena noticia del Evangelio, no como un rayo fugaz en la noche, sino como luz permanente que ilumina y alegra toda la vida, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.

Para que las fiestas del nacimiento del Señor alejen las tinieblas de quienes viven sumergidos en dudas e incertidumbres y colmen los deseos de quienes se sienten descorazonados y tristes, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.

Para que el nacimiento de Cristo nos ayude a renunciar a los deseos mundanos y a vivir sobria y honradamente esperando la aparición definitiva del Señor, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.

Celebrante:
Dios nuestro, que elegiste como templo de tu permanencia a María, la humilde hija de Israel, escucha nuestras plegarias y concédenos vivir siempre plenamente adheridos a tu voluntad, imitando la obediencia del Verbo, que vino al mundo a cumplir las Escrituras.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

El mismo Espíritu, que cubrió con su sombra y fecundó con su poder las entrañas de María, la Virgen Madre, santifique, Señor, estos dones que hemos colocado sobre tu altar.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

La doble espera de Cristo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
A quien todos los profetas anunciaron, la Virgen esperó con inefable amor de madre, Juan lo proclamó ya próximo y señaló después entre los hombres.
El mismo Señor nos concede ahora prepararnos con alegría al misterio de su nacimiento, para encontrarnos así, cuando llegue, velando en oración y cantando su alabanza.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria:
[Misa]

Antífona de la Comunión

He aquí que la Virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Dios con nosotros.
Ecce Virgo concípiet, et páriet fílium; et vocábitur nomen eius Emmánuel.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Señor, que este pueblo, que acaba de recibir la prenda de su salvación, se prepare con tanto mayor fervor a celebrar el misterio del nacimiento de tu Hijo, cuanto más se acerca la fiesta de Navidad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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